Crítica: Tarde para la Ira, de Raúl Arévalo

Poderosa ópera prima

tarde-para-la-iraEl español Raúl Arévalo nos presenta su primera película como director, Tarde para la Ira, un film en el que ha sabido recoger su experiencia como actor y en el que no le ha faltado frescura y talento detrás de las cámaras. Este poderoso e interesante thriller será, seguramente, la puerta de entrada a una trayectoria muy prometedora. No sólo eso, sino que Arévalo firma un brillante guion, junto a David Pulido, de una película por momentos cruda e incómoda, en el buen sentido, que recuerda también a los mejores thrillers internacionales y, como no, a La Isla Mínima. Un visionado de 90 minutos obligatorio para el fan del género

Todo en Tarde para la Ira está a un altísimo nivel. La película abre con un sorprendente plano secuencia de persecución que demuestra el atrevimiento de Raúl Arévalo nada más empezar, rebozando personalidad a la par que no esconde sus influencias cinematográficas. Un robo en una joyería es el desencadenante de toda la trama del film, pero los detalles del suceso, los más importantes, se reservan para futuros giros de guion que consiguen sorprender. Es un opening excelente ya que crea cierto misterio y da pie al espectador a pensar por donde irán los tiros. De hecho, el tempo de la narración es uno de los puntos fuertes de la película, ya que no es nada precipitado y se toma las cosas con calma, a pesar de la corta duración del metraje, y que es un fiel reflejo de como se va cumpliendo la venganza del protagonista. 

Antonio de la Torre y Luis Callejo brillan en cada una de las escenas pero, a decir verdad, todo el elenco está a muy buen nivel. Nos encontramos con interpretaciones muy realistas en la mayoría de los casos, sin demasiados adornos. Luis Callejo está especialmente brillante, con esa personalidad variable representativa de un personaje inestable y con un pasado oscuro, pero es que Antonio de la Torre también roba cada escena en la que sale, haciendo de José una persona desesperada, rabiosa, sin nada que perder, pero en apariencia calmada. Ruth Díaz también destaca como protagonista femenina, y no cayendo en ciertos tópicos de persona maltratada o superada por los acontecimientos.  El resto de secundarios son realistas y sirven para dar mucho contexto a los barrios, pueblos y parajes de carretera en los que se desarrolla el film que, por cierto, están muy bien representados aunque sean parte de algo que ya hemos visto en otras muchas cintas españolas. Sin embargo, el estilo que adopta Arévalo le sienta de maravilla a estos parajes de la España profunda y a los barrios obreros de Madrid, todo rodado, por supuesto, en localizaciones exteriores y reales

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El ritmo pausado del film es un fiel reflejo del guion y del mensaje que intenta transmitir el mismo. Los personajes de Tarde para la Ira están destrozados por las circunstancias, pero la Ira de José, el personaje de Antonio de la Torre, es lenta a la par que inexorable. Un cruel destino se va cumpliendo mientras pasan los minutos, y los dos giros más importantes de la cinta, los dos relacionados con el atraco inicial, te ponen en la piel del protagonista, de la misma forma que los acontecimientos nos hacen reflexionar sobre su venganza. 

Otro punto fuerte de Tarde para la Ira es la dirección. Arévalo adopta un estilo sucio y abrupto, con mucha cámara en mano, y la fotografía es seca y realista. Es una película deliciosamente dura de ver, lejos de los estilismos del cine comercial actual, que recuerda enormemente, entre otros, al gran Carlos Saura. Como muestra, un plano fijo en el que se nos desvela, en una típica habitación de motel de carretera, los fantasmas más oscuros del protagonista, sin más adornos. Pero lo mejor, sin duda, es la atmósfera, algo más difícil de medir en palabras. Todo el metraje nos hace tener un nudo en el estómago y de eso tiene la mayor culpa – y mérito – el director. Y lo mejor de todo es que el film no abandona esto al final, en el que no nos espera un desenlace cómodoPor último, mencionar una banda sonora que está casi sin estar, ya que aparece en muy puntuales momentos para subrayar esa atmósfera agobiante que ya hemos comentado.

En definitiva, Tarde para la Ira es, como debut cinematográfico, simplemente espectacular. Una ópera prima que ya les gustaría firmar a muchos directores noveles.

Poderosa ópera prima El español Raúl Arévalo nos presenta su primera película como director, Tarde para la Ira, un film en el que ha sabido recoger su experiencia como actor y en el que no le ha faltado frescura y talento detrás de las cámaras. Este poderoso e interesante thriller será, seguramente, la puerta de entrada a una trayectoria muy prometedora. No sólo eso, sino que Arévalo firma un brillante guion, junto a David Pulido, de una película por momentos cruda e incómoda, en el buen sentido, que recuerda también a los mejores thrillers internacionales y, como no, a La…

Resumen de Reseña

85/100

Resumen : Poderosa y excelente ópera prima de Raúl Arévalo, que ha sabido recoger en su debut su experiencia como actor y se muestra firme tras las cámaras, en un thriller duro y sin medias tintas sobre venganza, desesperación y perdón y en el que destacan las interpretaciones de Antonio de la Torre y Luis Callejo.

Sobre Juan Diego Galán

Soy administrador y redactor jefe en Mediactivos. Además de gestionar este blog, me dedico a la fotografía, y me encanta el cine, la televisión y los videojuegos.

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