Review The Walking Dead 7×02: El Pozo

Sobre tener un tigre

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Después del capitulazo de la semana pasada, en la que Negan ponía patas arriba a The Walking Dead, la serie vuelve a la normalidad – para pesar de algunos – con un episodio centrado en presentarnos todo un nuevo grupo situado en un lugar llamado “El Reino“. Un Reino gobernado por un rey llamado Ezequiel, cuya máxima peculiaridad es… tener un tigre. Concretamente, una tigresa llamada Shiva. El Pozo ha sido un capítulo con muchas presentaciones, un episodio totalmente necesario de cara a presentar los pilares de lo que será la temporada. Es de esperar que el tercero nos presente el “reino” de los Salvadores, como este nos ha presentado el de Ezequiel.

Como el propio Ezequiel ha metareferenciado, el capítulo, así como el Reino, está lleno de contradicciones. La primera contradicción para el espectador es ver un episodio así después de las atrocidades sufridas por Lucille, el bate de Negan. Incluso podemos atisbar contradicciones de estilo entre ambos episodios, como si de dos series se tratase. Como la serie ha hecho otras tantas veces, con estos cambios de ritmo y situación, se pierde la tensión y la empatía con los personajes, ya que no ver pronto las consecuencias de la irrupción de Negan y de las muertes de Glenn y Abraham nos hace enfriarnos, y después no “lloraremos” tanto por ellos.  Ya dentro de la acción de la serie en sí, El Reino es un reflejo de lo que debería de ser Alexandría: un lugar paradisíaco, en contradicción con lo que hay allí fuera, una especie de “farsa” que funciona gracias a ideales e ilusiones, totalmente necesarias, por otra parte, en cualquier sociedad civilizada que se quiera sentir segura. Es, seguramente, lo que Rick siempre había ansiado (al menos hasta la llegada de Negan). Todo este discurso de las contradicciones ha sido muy bien explicado por los guionistas en la propia boca de Ezequiel, un líder bastante diferente a Rick y que funciona gracias a sus dotes de actuación y a su bondad innata. Se nota que es alguien que no ha sufrido tanto como Rick y que, por lo tanto, tiene todavía capacidad para ilusionar y para ejercer el bien en su población, a pesar de que lo tenga que hacer bajo una farsa.

Siguiendo con las contradicciones, Carol en sí lo es, y el propio Ezequiel se ha encargado de desmontarla. Si bien, personalmente, Carol es uno de los personajes que más odio de todo The Walking Dead (y me cuesta entender por qué es tan querido por los fans), es lógico que ella quiera huir de El Reino viendo la evolución que ha tenido el personaje, pero me parece todavía irracional el rechazo que tiene a todo lo bueno siempre que sea “fantástico” o “ilusorio”, cuando ella es la primera en montarse su propio “teatro” para salir indemne de las situaciones (por cierto, sé que es totalmente intencionada, pero su manera de “actuar” de forma tan forzada tiene algo que chirría, y encima lo hemos visto ya mil veces). Es un personaje que sólo va de cara en la intimidad o con aquellos qué confía más y está cerca de ser una simple sociópata, por lo que no entiendo el cariño de los fans. En Alexandría siempre se ha intentado ser autosuficientes, y no entiendo como puede provocar rechazo la visión de un poblado que lo ha conseguido de verdad, incluso en una persona como Carol, por lo que veo un poco forzada toda la situación, a pesar de que ella sea una sociópata.

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Realmente, lo mejor del episodio ha sido la presentación del personaje de Ezequiel, alguien que promete regalarnos muy buenos momentos. Para empezar, se nos ha presentado como el típico loco líder que campa a sus anchas y se cree alguien, en este caso aún más lunático si tenemos en cuenta a Shiva. Pero poco a poco nos han ido mostrando que se trata de alguien completamente normal, con mucha bondad, protector de los suyos, y para nada loco o lunático. Se nota que se preocupa por su gente, y no tiene el bagaje crudo de alguien como Rick. Siguiendo con las contradicciones, es una persona totalmente normal que consigue cosas extraordinarias gracias a llevar a cabo un papel a la perfección, como bien nos ha explicado él mismo. Por contra, su falta de bagaje en el “mundo exterior” se hace notar en su pacto con Los Salvadores, a los que da gran parte de su productividad a cambio de… nada, o lo que es lo mismo, a cambio de no armar una guerra. El problema de todo esto es que el guion y la situación apunta a que veremos otra vez un discurso ya bastante manido en la serie: parece que el grupo de Rick vendrá a dar a El Reino ese punto de crudeza, de espíritu guerrero, de personas que han pasado mil penurias y no les importa mancharse las manos. Es decir, algo que ya vimos la pasada temporada con el grupo de La Cumbre. Esto sólo se aguantará esta vez, como todo apunta, gracias al carisma de Negan como villano principal. Lo que sí que es consuelo es que, en esta séptima temporada, tengamos varios grupos en activo presentes, y con ello, seguramente, variedad de escenarios, personajes y situaciones: Alexandría, La Cumbre, El Reino, y Los Salvadores.

Morgan, por su parte, sigue en el perfil de alguien que creía haberse encontrado a sí mismo pero que se ve forzado a adaptarse a las situaciones. Por suerte, no es un personaje tan escéptico y jodido por dentro como Carol, y su lado bondadoso está todavía muy presente, así que acepta el funcionamiento de El Reino y el cuidado de Ezequiel. El guion se ha centrado en ver como Morgan se auto analizaba a sí mismo a través de verse forzado a enseñar sus técnicas a un pupilo de Ezequiel. El problema es que al personaje le falta algo para que consiga destacar y nos interese aún más, y mientras tanto, estos capítulos centrados seguirán siendo algo aburridos.

En definitiva, es un capítulo clásico de presentación en el que hemos conocido todo un nuevo grupo, El Reino, a un gran personaje, Ezequiel, y a su tigresa, Shiva, que nos depararán bastantes sorpresas durante la temporada. El guion ha sabido transmitirnos las contradicciones que supone el Reino y este líder, y como son en comparación con Rick y Alexandría. Por otra parte, siguen chocando estos cambios bruscos de ritmo de The Walking Dead sin venir a cuento, que hace que sucesos tan terribles como los de la semana pasada no tengan tanta importancia, quitándole empatía a los espectadores, que se enfrían y se alejan de la tensión mostrada, sólo por decisiones estúpidas de marketing que intentan alargar la tensión de forma artificial para ganar espectadores semana tras semana.

Sobre tener un tigre Después del capitulazo de la semana pasada, en la que Negan ponía patas arriba a The Walking Dead, la serie vuelve a la normalidad - para pesar de algunos - con un episodio centrado en presentarnos todo un nuevo grupo situado en un lugar llamado "El Reino". Un Reino gobernado por un rey llamado Ezequiel, cuya máxima peculiaridad es... tener un tigre. Concretamente, una tigresa llamada Shiva. El Pozo ha sido un capítulo con muchas presentaciones, un episodio totalmente necesario de cara a presentar los pilares de lo que será la temporada. Es de esperar que el…

Resumen de Reseña

70/100

Resumen : Se trata de un episodio opuesto al anterior, que rompe en estilo y supone una brecha para el espectador, que se enfriará por no ver las consecuencias de lo ocurrido por Negan. Por otra parte, se trata de un buen episodio de presentación del Reino, donde destaca el personaje de Ezequiel por encima del resto, un líder lleno de contradicciones: una persona totalmente normal llevando a cabo una actuación para conseguir cosas extraordinarias.

Sobre Juan Diego Galán

Soy administrador y redactor jefe en Mediactivos. Además de gestionar este blog, me dedico a la fotografía, y me encanta el cine, la televisión y los videojuegos.

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